El Futuro del Estado
En este número especial también he querido hacer un pequeño post sobre los fallos de nuestro actual sistema político.
Seré franco, a la monarquía no le queda mucho tiempo de duración; pero claro la República no nos puede llegar por la fuerza, porque los españoles somos tan nuestros que como nos den algo, que aunque nos beneficie, nuestra reacción es la tenerle rechazo, y enseguida nos gusta enfrentarnos. Salva fue el que me hizo plantearme esta cuestión, y ya he llegado a la conclusión más beneficiosa para todos. Es muy sencillo, hemos educado a una persona, con nuestros impuestos para ejercer un cargo público, pues aprovechemos esa inversión y seamos sensatos. Porque no poder una figura de consejero del ministerio de asuntos exteriores, que ayude tanto al ministro de asuntos exteriores, como al gobierno a la hora de la diplomacia con los distintos países; y que mejor que nuestra inversión, que justificaría ese gasto y que tendría un trabajo mucho más beneficioso para nuestra sociedad.
Ante lo que nos viene la siguiente pregunta, como tendría que ser el político, para que fuera el candidato a la Jefatura de Estado. Pues muy sencillo, por votación pública, pero restringiendo su mandato a dos legislaturas como mucho; pues hemos podido observar que en 8 años, que es lo que duran esas dos legislaturas dan para hacer muchos cambios políticos, sin que con ello se puedan realizar muchas infracciones, ni tampoco se creen redes de poder. También tendrá que aceptar que su puesto es el de mayor mandatario en nuestro país, lo cual no es nada grato. Con lo cual el conocimiento de otras sociedades, otras culturas, otros idiomas en fundamental. Y ahí es donde nuestra inversión deberá aconsejarle, enseñarle y orientarle; para que realice una función diplomática, no sólo suficiente, sino loable. Sabiendo actuar con la compostura que su puesto le pide, haciendo que sus ideas personales ante otros jefes de estado no influyan en la diplomacia (recordemos que el Sr. Presidente Jose Luís Rodríguez Zapatero dio su opinión sobre varios candidatos de otros países para Jefatura de Estado y que después le estallaron en la cara, como fue el caso de Bush o Sarkozy). Lo cual no quiere decir que sea un hipócrita con sus ideas, pero si que sus ideas personales no influyan en el desarrollo de la diplomacia española. Debe mantener firme, pues va a gobernar un país, que le va exigir esa compostura, pero acatando los designios de la sociedad española e internacional.
Y como no, nos viene la duda mayor, debería ser el Jefe del Estado el que elija el Jefe de Gobierno, pues ahí voy a ser totalmente autoritario al decir que no. Que debe ser elegido también por la sociedad, mediante el voto. Lo cual puede atraer la duda de que pasará si es de distinto signo político, pues que eso nos daría la mayor lección de buena praxis política, puesto que las leyes serían mucho mas consensuadas, creadas desde la aceptación de las ideas contrarias, aceptación del rival y unificando los principios.
Por supuesto hemos de que hemos de cambiar nuestro sistema electoral desde el comienzo, puesto que cada voto ha de contar de la misma manera para la elección tanto del Jefe del Estado, como el del Gobierno, como de cada Diputado o Senador. No se puede aceptar que según la región de la cual proviene el voto, este tenga mayor poder que si viene de otro. Con lo cual, no sólo obligaríamos a que no se aceptarán chantajes nacionalistas, o que el gobierno dependiera de unos cuantas regiones. Sería así el reconocimiento de que todos si somos iguales.
Con lo cual hemos de llegar a la elección de candidatos. Durante la historia de nuestra democracia, hemos cometido un error, que nos pasa factura siempre, y no es el otro que la listas cerradas. Hemos creado una casta de políticos que no han de defender nuestro beneficio sino el beneficio del partido por el cual concurran. Creando de igual manera, un modelo de político que necesita que el propio partido le enseñe a como pensar. La solución a este cáncer que esta haciendo que nuestra democracia se vea en peligro es bastante sencilla, la aceptación que como base del juego político sea la listas abiertas, que no tengamos que votar a un partido, sino que aquella persona que quiera entrar en política realmente se gane el estar ahí. Que sepamos todas las personas que cumple con sus ideas y proyectos, y que por supuesto, y aunque estén en concordancia con el partido al cual representan, sepamos que son ideas para el beneficio de la sociedad y no para el mantenimiento de un partido.
Por supuesto hemos de admitir la división de poderes, y que esta sea real, no como la que tenemos hoy en día. No se puede tolerar que el órgano que debe vigilar porque las sentencias de un juez sean justas, se vea totalmente politizado, tanto que hoy en día cada vez que sale una noticia sobre el TSJ tengamos que oír la cantinela, de que si el ala derecha o la izquierda han dicho tal o cual. No me parece de recibo que sean los políticos los que tengan mas influencia en este órgano que los propios jueces, con lo cual hay que plantearse que este tribunal que sirve para la regulación de los de jueces, sea solamente elegidos por los magistrados, pero que sus decisiones sean controladas por el Jefe del Estado para que no se vean en discordancia con el Estado de Derecho.
Aprovechando la próxima apertura de la Constitución, puesto que aunque aún es joven, es una de las mejores al ser tan abierta a interpretaciones, no quita que estaba más en concordancia con un cambio en el sistema político que con la actual situación política, puesto que ya estamos dentro de la Unión Europea, y que la democracia hoy en día no corre peligro de sistemas mas fascistas, por lo que su modificación no ha de tardar en darse. Lo cual puede venir bien para que empezamos a reflexionar tanto nosotros como los político en lo dicho hasta ahora, en la creación de debate del planteamiento de un nuevo sistema político para nuestro país, que lo único que hará es hacer mas fuerte a nuestra democracia.
Un beso para todos
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